Historia de profetas

El profeta Noé (as) – un signo para toda la humanidad

La mención del profeta Noé (as) es algo en común entre la Biblia y el Corán. De hecho, hay algunas diferencias sobre la historia de Noé (as) entre la tradición judía cristiana y la tradición islámica. Este artículo presenta la perspectiva islámica en relación al profeta Noé (as).
© Pixabay

Por Marwan Gill, erudito islámico

Su historia es mencionada en el Sagrado Corán en diferentes capítulos y versículos, sin un orden cronológico. Hay también un capítulo entero1 dedicado y nombrado según el profeta Noé (as). 

El profeta Noé (as) era de Iraq2 y era el primer profeta como portador de una ley Divina. El profeta Adán (as), que apareció antes de Noé (as), solo transmitió enseñanzas en la relación a la convivencia y por eso no es considerado un profeta en el sentido de un portador de ley. El profeta Noé (as) por otro lado, era el primer profeta en transmitir enseñanzas en relación a las doctrinas y las leyes espirituales.

El Sagrado Corán hace un vínculo en específico entre el profeta Noé (as) y el Profeta Muhammad (sa) porque ambos son portadores de una ley religiosa.4

También se menciona que las enseñanzas del islam son una continuación de las enseñanzas del profeta Noé (as), tal como se dice:

Él os ha prescrito la religión que impuso a Noé, y que te hemos revelado.”5

El Sagrado Corán aclara que el profeta Noé (as) vivió por 950 años6. Eso no se refiere a su edad real porque el Corán también aclara que no es posible para ningún humano tener una vida extraordinaria larga o eterna.7

Su edad de 950 años es una referencia simbólica para indicar que sus enseñanzas duraron por 950 años. El Corán usando el mismo lenguaje simbólico aclara que el profeta Muhammad (sa) otorga vida a los creyentes.8 Es evidentemente que el profeta Muhammad (sa) falleció hace más de 1400 años. Por eso, este versículo significa que sus enseñanzas otorgaban y siguen otorgando vida a los muertos espirituales. Asimismo, se hace referencia sobre el profeta Noé (as) refiriéndose a la duración de su religión. De hecho, el Corán explica que el profeta Abraham (as) era un descendiente espiritual y un seguidor de la religión de Noé (as).

Entonces, su misión principal era purificar la sociedad de los falsos ídolos y enseñar la unicidad de Dios.

El profeta Noé (as) apareció en una sociedad donde la mayoría practicaba la idolatría. Entonces, su misión principal era purificar la sociedad de los falsos ídolos y enseñar la unicidad de Dios. Lamentablemente, la mayoría de su pueblo reaccionó con arrogancia y rechazó su predicación. De hecho, avanzaron tanto en la enemistad y la oposición contra el profeta Noé (as) que empezaron hacer planificaciones y conspiraciones de asesinarlo y eliminar su mensaje.10

El profeta Noé (as) durante un largo tiempo hizo todo lo posible para transmitir a su pueblo los mandamientos divinos. Cuando su pueblo sobrepasó en arrogancia e injusticia en todos los límites, Dios les advirtió, a través de Noé (as), de Su castigo. En vez de reformarse y arrepentirse, ellos se burlaban de Noé (as) y le desafían que trajera un castigo si él (as) es un mensajero verdadero. Pues Dios ordenó al profeta Noé (as) que construyera un arca y, cuando vendría el diluvio como castigo divino que embarcaría en eso su familia, sus seguidores y un par de cada animal que ellos necesitarían por la supervivencia. 

Finalmente, después de muchas advertencias cuando Dios manifestó Su castigo en forma de un diluvio destructivo, los únicos que sobrevivieron eran el profeta Noé (as) y sus seguidores que habían encontrado refugio en el arca.

Finalmente, después de muchas advertencias cuando Dios manifestó Su castigo en forma de un diluvio destructivo, los únicos que sobrevivieron eran el profeta Noé (as) y sus seguidores que habían encontrado refugio en el arca. La montaña donde el arca se encalló es mencionada en el Corán como “Yudii11 (جودی), que significa literalmente en árabe la excelencia y la misericordia. En la Biblia se menciona la montaña “Ararat”, que en árabe literalmente significa un lugar del refugio. Es muy probable que sea la misma montaña, pero con diferentes nombres atributivos. 

En relación a la destrucción del pueblo de Noé (as) surgen algunas preguntas que requieren un análisis más profundo:

  1. ¿Era un diluvio universal?
  2. ¿Por qué fue castigado el pueblo de Noé (as)? 
  3. ¿No es la destrucción del pueblo de Noé (as) una contradicción a la misericordia de Dios?
  4. ¿Por qué la destrucción del pueblo de Noé (as) es un signo para toda la humanidad?

¿Era un diluvio universal?

En este artículo la intención es presentar la respuesta del islam desde una perspectiva teológica, sin tocar los aspectos científicos e históricos. 

Según el Corán, Noé (as) fue enviado como mensajero solo a su pueblo y no era un mensajero universal.12 El único profeta que fue enviado como mensajero universal es el profeta Muhammad (sa), tal como él mismo afirma:

“Cada profeta (anteriormente) fue enviado a un pueblo en particular, mientras que yo soy enviado a toda la humanidad.”13

Si el profeta Noé (as) no era un mensajero universal, entonces hubiera sido contra la ley y la justicia divina mandar el diluvio como castigo a toda la humanidad. Dios explicando Su ley universal aclara que Él jamás castigaría a un pueblo sin advertirlo anteriormente por su mensajero: 

“Nosotros nunca castigamos mientras no hayamos enviado un Mensajero.”14 (17:16)

El islam presenta al diluvio como un castigo regional solo para un pueblo porque Noé (as) fue enviado como mensajero solo a su pueblo. 

Asimismo, el Corán aclara que no somos solo descendentes del profeta Noé (as), sino la raza humana procede también de otras tribus y pueblos que no fueron destruidos por este diluvio.15

¿Por qué fue castigado el pueblo de Noé (as)?

Unos de los valores principales del Corán es garantizar la libertad de creencia.

Dios nos ha otorgado el libre albedrío para elegir nuestra religión. Unos de los valores principales del Corán es garantizar la libertad de creencia.16

El propósito de nuestra creación es para que elijamos libremente nuestro camino religioso en esta vida. En esta vida Dios no nos castiga por rechazar sus enseñanzas o por no aceptar su mensajero. El día de la resurrección es el momento que cada uno tendrá que justificar sus decisiones y recibirá la recompensa o el castigo por sus obras y su decisión religiosa, tal como se dice:

“En cuanto a quienes creen, y los judíos, los sabeos y los cristianos, los magos y los idólatras, ciertamente Dios juzgará entre ellos en el Día de la Resurrección.”17

Entonces, el caso que alguien sea castigado en esta vida es debido a sus crímenes y delitos que son irrelevantes de su religión.

Asimismo, el pueblo de Noé (as) no fue destruido por no aceptar su profeta, sino por sus diferentes crímenes y delitos. Una cosa es no aceptar una religión o a un profeta, pero burlarlo, oponerlo e incluso hacer conspiraciones para eliminarlo ya es un crimen y un delito en la vista de Dios.

El Corán resume la destrucción del pueblo de Noé (as) en las siguientes palabras: 

“A causa de sus pecados fueron ahogados y arrojados en el Fuego. Y no encontraron a nadie que les ayudara contra Al´lah.”18

¿No es la destrucción del pueblo de Noé una contradicción a la misericordia de Dios?

En el primer capítulo Dios menciona dos atributos en relación a Su misericordia.19

Su primer atributo, como El Clemente, es manifestado hacia toda la humanidad, sin distinción de la creencia, fe y religión. Esta forma de misericordia embarca a todo el universo y a toda Su creación.20 

La segunda forma de Su misericordia es solamente manifestada a los creyentes que hacen propios esfuerzos para recibir Su amor y Sus bendiciones.21

Los primeros recibientes de esta misericordia son los profetas que son los más queridos de Dios. Por eso, Dios los elige como sus representantes y portavoces en la tierra y les promete Sus bendiciones en cada momento de su misión, tal como se dice:

“Al’lah ha decretado: “En verdad Yo prevaleceré, Yo y Mis Mensajeros.”22

La segunda misericordia es superior y tiene prioridad sobre la primera misericordia en el caso de un cruce. Tomemos el ejemplo de una madre y sus hijos para visualizar este principio divino:

Una madre tiene varios hijos y manifiesta la misma generosidad hacia todos. Sin embargo, ella elige su hijo más confiable y le da dinero para que haga compras para ella. Al mismo tiempo le asegura que si alguien intenta robarlo, ella lo protegería. La protección y la misericordia de la madre hacia este hijo es ahora superior a su generosidad en general. Por ejemplo, en el caso que alguien quiera robar o lastimar a su hijo elegido, su misericordia prometida requiere que ella lo proteja y castigue al delincuente, incluso si es uno de sus otros hijos.

Lo mismo ocurre con la misericordia de Dios en relación a sus profetas y comunidades elegidas si alguien trata de atacar o eliminarlas. Si Dios no hubiese destruido al pueblo de Noé (as), ellos no lo hubieran dejado cumplir la tarea divina. La misericordia prometida requisito que Dios protegiera a Noé (as) y que castigara a sus enemigos, tal como se aclara:

“(Noé dijo): “Pues si los dejaras, no harían más que extraviar a tus siervos y no engendrarían sino al pecador y al ingrato.”23

¿Por qué la destrucción del pueblo de Noé (as) es un signo para toda la humanidad?

El Corán no es mero un libro de historia sobre anécdotas pasadas, sino que cada anécdota es un recordatorio para que no repitamos el mismo error, tal como se dice sobre la destrucción del pueblo de Noé (as):

Tal como el profeta Noé (as) construyó un arca, cada profeta viene para construir un arca. El arca de cada profeta son sus enseñanzas que dan refugio contra calamidades morales y espirituales.

“Y lo dejamos como un Signo para las generaciones futuras; mas ¿hay alguien que quiera recibir la advertencia?”24

Tal como el profeta Noé (as) construyó un arca, cada profeta viene para construir un arca. El arca de cada profeta son sus enseñanzas que dan refugio contra calamidades morales y espirituales. Asimismo, el profeta Muhammad (sa) es declarado semejante del profeta Noé (as) porque el islam es el arca que otorgó e incluso sigue otorgando el refugio contra cada diluvio moral y espiritual. 

El profeta Muhammad (sa) les advirtió a sus seguidores de muchos diluvios y calamidades en los últimos días. Incluso profetizó que en frente de tantas calamidades morales y espirituales lamentablemente los musulmanes fracasarían en mantener su arca. Debido a esta decadencia profetizó que Dios enviaría en los últimos días un reformador universal, conocido en el islam como el Mesías Prometido y el Mahdi (as), quien vendría como un servidor del profeta Muhammad (sa) para reconstruir el arca del islam.25 

Esta promesa del Profeta Muhammad (sa) se cumplió por el advenimiento de Su Santidad, Mirza Ghulam Ahmad (as), el Mesías Prometido. El construyo esta arca prometido en el año 1889, llamándolo “la Comunidad Musulmana Ahmadía” e invita a todos embarcarlo para encontrar el refugio contra los diluvios morales y espirituales.  

Será interesante ver como reaccionamos nosotros a sus advertencias, si lo burlamos y lo oponemos o aceptamos su invitación y embarcamos su arca. 

El Mesías Prometido (as) invitando la humanidad al arca del islam, dijo:

El propósito principal del advenimiento de los profetas en este mundo y el gran objetivo de su enseñanza y predicación es que la humanidad reconozca a Dios Todopoderoso y sea librada de la vida que conduce al infierno y a la ruina y que se conoce como la vida de pecado. De hecho, este es el objetivo más importante que tienen ante sí. Ahora que Dios Todopoderoso ha establecido una dispensación y me ha escogido, el mismo propósito que es común a todos los profetas es también el propósito de mi venida: Es decir, que no solo deseo decirle al mundo lo que es Dios, sino que realmente quiero que lo vean y que les muestre el camino para desistir del pecado.26

Marwan Gill es erudito islámico y a su vez es el coordinador de Latinoamérica para la revista “The Review of Religions” en español. Reside en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, desde donde sirve como misionero e imam de la Comunidad Musulmana Ahmadía.

_________________________________________________________________________

1 El Sagrado Corán (capítulo 71)

2 Ahmad, Mirza Bashiruddin Mahmud, Tafsire Kabir, Vol 3, 211.

3 Sahih al-Bukhari, Hadiz 3340.

4 El Sagrado Corán (4:164)

5 El Sagrado Corán (42:14)

6 El Sagrado Corán (29:15)

7 El Sagrado Corán (21:35)

8 El Sagrado Corán (8:25)

9 El Sagrado Corán (37:84)

10 El Sagrado Corán (capítulo 72 y 11:25-36)

11 El Sagrado Corán (11:45)

12 El Sagrado Corán (11:26)

13 Sahih al-Bukhari, Hadiz 335.

14 El Sagrado Corán (17:16)

15 El Sagrado Corán (11:48)

16 El Sagrado Corán (18:30)

17 El Sagrado Corán (22:18)

18 El Sagrado Corán (71:26)

19 El Sagrado Corán (1:3)

20 El Sagrado Corán (7:157)

21 El Sagrado Corán (9:128)

22 El Sagrado Corán (58:22)

23 El Sagrado Corán (71:28)

24 El Sagrado Corán (54:16)

25 Sahih Muslim, Hadiz 2546; Sahiih al-Bukhari, Hadiz 3449.

26 Ahmad, Mirza Ghulam, Malfuzat, Vol. 3, 11.

Etiquetas

Añadir comentario

haga clic aquí para publicar comentario