Profetas

Jesús, el “hijo de Dios”: un término de cariño


Dios se refirió a Jesús cómo su “hijo” en los Evangelios como un término de cariño. Jesús era, pues, un hijo de Dios metafórico, no literal. Era un profeta de Dios que de ninguna manera era divino.


Escrito por Azhar Goraya

Introducción

¿Era Jesús (as[1]) el hijo literal y divino de Dios?

Es cierto que Jesús es llamado “hijo de Dios” en el Nuevo Testamento. Sin embargo, debemos dar un paso atrás y analizar el término para llegar a una comprensión correcta de su significado.

Según el uso judío del término, “hijo de Dios” se refería principalmente a alguien a quien se le concedía un mandato divino, como en el caso de un profeta, el cual también puede utilizarse como un término cariñoso. Esta última acepción es la que analizaremos en este artículo.

“Hijo de Dios”: ¿literal o metafórico?

¿Qué entendemos cuando alguien llama a otra persona su hijo? Hay dos posibilidades: que el término se use literal o metafóricamente. Si se utiliza en sentido metafórico, el siguiente paso es averiguar su correcta interpretación.

Por ejemplo, alguien dice “llueve a cántaros”. Si alguien deduce correctamente que la frase no es literal, pero después afirma que significa que está nevando o que sólo está lloviznando, concluiremos que no ha entendido su significado correcto.

Del mismo modo, cuando hablamos de que Jesús (as) es un ‘hijo de Dios’, primero debemos entender si su significado es literal o no. Si no es aceptable que su significado sea literal, entonces debemos averiguar su correcto significado metafórico.

En primer lugar, es incorrecto afirmar que Jesús (as) era el “hijo de Dios” literal, debido a sus sorprendentes implicaciones.

Literalmente, un hijo se refiere a una descendencia biológica masculina producida a través de la reproducción sexual, en la que tanto la madre como el padre aportan la misma cantidad de información genética. Si se afirma que Jesús (as) era el hijo literal de Dios, lo que se implica es que Dios tuvo relaciones físicas con María y que Jesús (as) era su descendencia masculina. Obviamente, esto es inaceptable y algo que no se puede atribuir a un Creador Perfecto y Santo.

“Hijo de Dios” – Un término de cariño en el Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento nos advierte de que no caigamos en interpretaciones antropomórficas de Dios. En un pasaje conmovedor de Oseas 11, en el que Dios habla en términos bastante humanos de la tribu de Israel como su “hijo” y de cómo crió a la tribu de Efraín “tomándolos por los brazos”, también confirma que no es un ser humano y que no debe considerarse mortal y sujeto a sus debilidades inherentes:

“No ejecutaré el furor de Mi ira; No volveré a destruir a Efraín. Porque Yo soy Dios y no hombre, el Santo en medio de ti, Y no vendré con furor.” (Oseas 11:9)

Esto nos deja la única opción razonable de una comprensión metafórica del término “hijo de Dios”. Lo que queda es averiguar su significado metafórico correcto.

En sentido figurado, un hijo puede referirse a un varón que no es nuestra descendencia biológica, pero a quien amamos y cuidamos como si fuera nuestro.

Este uso del término también se encuentra en el Antiguo Testamento. En Proverbios 1:8, Salomón utiliza el término “hijo” para referirse al lector. Es un término cariñoso para demostrar el amor paternal que siente por aquellos a los que trata de enseñar:

“Oye, hijo mío (bani בְּנִי) la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre” (Proverbios 1:8)

También encontramos el mismo tipo de cariño utilizado en Josué 7:19, donde Josué está hablando a Acán, un hombre que no era literalmente su hijo:

“Entonces Josué dijo a Acán: ‘Hijo mío (bani בְּנִי), te ruego, da gloria al Señor, Dios de Israel, y dale alabanza. Declárame ahora lo que has hecho; no me lo ocultes”. (Josué 7:19)

“Hijo de Dios” – Un término de cariño en el Nuevo Testamento

Ahora compare los ejemplos anteriores con los casos en que Jesús (as) fue llamado “hijo mío” por Dios, por ejemplo, en Mateo 3:17:

“Y se oyó una voz de los cielos que decía: «Este es Mi hijo amado (huios mou agapetosυἱός μου ὁ ἀγαπητός) en quien me he complacido»” (Mateo 3:17)

Según este texto, Dios explica por qué Jesús (as) era Su hijo – no porque fuera la descendencia física de Dios, ni porque compartiera la misma esencia divina que Él. Por el contrario, Dios afirma que Jesús es Su hijo porque es alguien “a quien amo”. Es decir, el término ‘hijo’ se utiliza como un término de cariño, concedido a él de forma figurada debido al amor que Dios tenía por él, un amor similar al de un padre por su hijo. Su condición de hijo era el resultado del amor que Dios le tenía, y no la causa del mismo. Esto coincide notablemente con el uso del término en el Antiguo Testamento que acabamos de ver.

Jesús (as) también utilizó el término de esta manera. Se refirió a un hombre paralítico como “hijo” en Marcos 2:5 por compasión a su condición:

“Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados”. (Marcos 2:5)

Hay que recordar que los textos del nuevo testamento fueron escritos por primera vez en griego. El término utilizado aquí en griego para “hijo” es teknon (τέκνον), que se utiliza comúnmente para denotar el término “niño”. Curiosamente, según el léxico griego de Theyers, puede usarse para referirse a un hijo tanto literal como metafórico.

Además, teknon es el equivalente griego del término hebreo anteriormente visto para hijo (ben) que se utiliza en la traducción griega del Antiguo Testamento, conocida como la Septuaginta. Esto significa que los autores de la traducción, y con toda probabilidad, los escritores del Nueva Testamento intentaban transmitir el mismo significado que se encuentra en el término hebreo, que hemos visto que puede utilizarse para expresar compasión y amor por otro. El léxico afirma:

“τέκνον, τέκνου, τό (τίκτω, τεκεῖν), desde Homero hacia abajo, la Septuaginta, principalmente para בֵּן (ben – hijo), a veces para יֶלֶד (yaled – vástago) descendencia; plural hijos;…

a. apropiadamente, α. universalmente y sin tener en cuenta el sexo, hijo… y a menudo; con énfasis: ser considerados como verdaderos y genuinos hijos… hijos por descendencia natural,

b. metafóricamente, el nombre se traslada a esa relación íntima y recíproca que se forma entre los hombres por los lazos del amor, la amistad, la confianza, al igual que entre padres e hijos; α. en dirección afectuosa, como patrones, ayudantes, maestros y similares, emplean; vocativo hijo, mi hijo, hijos. (Latinfili, mi fili, etc., forcarissime, etc.)”[2]

Analicemos el uso que hace Jesús (as) del término para el paralítico. Jesús (as) se refirió a esta persona como “hijo”. ¿Entendemos su uso como literal o metafórico? Si es metafórico (debido a la imposibilidad de que este individuo sea el hijo literal de Jesús (as)), entonces ¿por qué negar la misma interpretación para cuando Dios usa términos similares para Jesús (as), teniendo en cuenta los muchos versos de la biblia que enfatizan la creencia en el monoteísmo puro, así como la imposibilidad de que Dios tenga un hijo biológico?

Alguien puede objetar que Jesús (as) no utilizó el posesivo “mi”, que es mou (μου) en griego koiné al referirse al paralítico. Es decir, no se refirió a él explícitamente como mi hijo, lo que puede significar que sólo lo empleó en sentido metafórico y no literal. Sin embargo, el léxico anterior ya ha explicado que el término “mi hijo” también puede usar en forma metafórica. Además, hay otros pasajes de la Biblia que emplean esta palabra en el sentido no posesivo, pero que siguen implicando un linaje biológico. Por ejemplo, en Romanos 9:7:

“Y no todos los hijos de Abraham son su verdadera descendencia (τέκνα, tekna, hijos); sino que “es por Isaac que se os nombrará descendencia”. (Romanos 9:7)

O en Mateo 21:28

“¿Pero, ¿qué les parece? Un hombre tenía dos hijos, (τέκνα, tekna, hijos); y llegándose al primero, le dijo: ‘Hijo (Τέκνον, teknon, hijo), ve, trabaja hoy en la viña.” (Mateo 21:28)

Encontramos que autores posteriores que vivieron en la misma época que Jesús (as) también utilizaron el término “hijo” metafóricamente en el sentido de dirigirse a los demás con amor y compasión, aunque lo usaron en el sentido posesivo. Por ejemplo, el apóstol Pedro en 1 Pedro 5:13 se refiere a un hombre llamado Marco como “mi hijo”, aunque lo más probable es que sólo fuera un converso y no su hijo biológico:

“La que está en Babilonia, elegida juntamente con ustedes, los saluda, y también mi hijo (υἱός μου, huios mou, mi hijo) Marcos”. (1 Pedro 5:13)

Aquí se ha utilizado un término explícito de hijo (huios) en lugar del más genérico teknon. No obstante, se sigue entendiendo como indicación de una relación de amor y familiaridad más que de filiación biológica.

Pablo de Tarso también utilizó la palabra como título de cariño para Timoteo en 1 Timoteo 1:2, aunque en el cual explicó que se trataba de una filiación “en la fe”:

“a Timoteo, verdadero hijo (τέκνῳ, tekno, hijo) en la fe: Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.” (1 Timoteo 1:2)

Sin embargo, omite esta explicación en 1 Corintios 4:17:

“Por eso os he enviado a Timoteo, mi hijo (τέκνον μου, teknon mou, mi hijo) a quien amo que es fiel en el Señor.” (1 Corintios 4:17)

Vemos el mismo uso cuando se dirigió a Tito como su hijo en Tito 1:4:

“Timoteo, verdadero hijo (τέκνῳ, tekno, hijo) en la fe: Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.” (Tito 1:4)

“Hijo de Dios” – El contexto histórico en el Antiguo Testamento

La mayoría de los cristianos no negarían la idea de que Jesús (as) era un “hijo de Dios” en el sentido de que Dios lo amaba como a un hijo. Pues, están de acuerdo en que disfrutó de una relación de amor y cercanía con Él.

Donde los musulmanes difieren es cuando los cristianos pasan de una filiación figurada, monoteísta y no divina de Jesús (as) a la idea de que era un hijo divino de Dios, Dios mismo o parte de Dios. En parte, porque esta progresión no se fundamenta en el contexto histórico del término “hijo de Dios” en el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Jesús (as) fue un “hijo de Dios” metafórico, no diferente de otros “hijos de Dios” figurados en el Antiguo Testamento. Entre ellos están David (Salmos 2:7), Israel (Éxodo 4:22) o la tribu de Efraín (Jeremías 31:20). No eran divinos por el mero hecho de que Dios los llamara “hijos”. El término era adoptivo y se otorgaba por mérito, y no por herencia.  Lo mismo ocurrió con Jesús (as): mereció el término “hijo de Dios” por sus creencias y acciones (Juan 10:34-38), pero no lo recibió por derecho, como lo haría un “hijo” biológico o verdadero.
El Corán, de manera muy similar, ha explicado que el término hijo de Dios significa aquellos que son los siervos amados de Dios (21:27).

Además, es muy probable que el término metafórico “hijo de Dios”, que se utilizó escasamente para Jesús (as) durante su vida en su contexto judío, fuera interpretado literalmente por los conversos cristianos gentiles romanos, acostumbrados a adorar a seres humanos deificados.

“Hijo de Dios” – Un término de cariño en el islam

El Sagrado Corán fue revelado por Dios por medio del arcángel Gabriel en parte para aclarar los diversos malentendidos que habían surgido con respecto a las anteriores escrituras reveladas. El Corán deja claro que Dios no tiene cuerpo físico, ni tiene hijos carnales. El Corán afirma en 72:4:

وَأَنَّهُ تَعَالَىٰ جَدُّ رَبِّنَا مَا اتَّخَذَ صَاحِبَةً وَلَا وَلَدًا

“Y creemos que la majestad de nuestro Señor es elevada. Él no ha tomado esposa ni ha tenido hijos” (72:4)

En contraposición al término “hijo”, Al’lah ha utilizado el término “siervo” para describir Su creación. El Corán afirma en 19:93-94:

وَمَا يَنبَغِي لِلرَّحْمَٰنِ أَن يَتَّخِذَ وَلَدًا [] إِن كُلُّ مَن فِي السَّمَاوَاتِ وَالْأَرْضِ إِلَّا آتِي الرَّحْمَٰنِ عَبْدًا

“Cuando no corresponde al Dios Clemente tomar un hijo para Sí.” (19:93)

“Nadie hay en los cielos y en la tierra que no comparezca ante el Dios Clemente sino como siervo.” (19:94)

Sin embargo, encontramos que en árabe, como quizás en todas las demás lenguas empleadas en las Sagradas Escrituras, el término “hijo” se utiliza como término de cariño. No es difícil ver cómo Dios, cuya lengua reveladora sigue las convenciones idiomáticas de los pueblos que son sus hablantes nativos, también utiliza el término “hijo” de la misma manera.

El Profeta Muhammad (sa) demostró que en la lengua árabe, el término “hijo” era un término de afecto. En muchas ocasiones, utilizó la frase como término de afecto con sus compañeros que no eran de su progenie física. Por ejemplo, una vez le dijo a Umar ibn Abi Salamah (ra)

“Acércate, hijo mío, menciona el nombre de Al’lah, come con tu mano derecha y come de lo que está a tu lado.”[3]

En otra ocasión se dirigió a Anas ibn Malik (ra) de la misma manera. Anas bin Malik (ra) afirma.

“El Mensajero de Al’lah (sa) me dijo: ‘¡Oh, hijo mío! Si eres capaz de (levantarte por) la mañana y (terminar) la noche, sin que haya nada de engaño en tu corazón hacia nada, entonces hazlo’. Entonces me dijo: “¡Oh, hijo mío! Eso es de mi Sunnah. Quien revive mi Sunnah, entonces me ha amado. Y quien me haya amado, estará conmigo en el Paraíso”.

Hazrat Mirza Ghulam Ahmad fue el esperado Mesías y Mahdi de esta época. Nacido en Qadian, India, en 1835, afirmó ser la segunda venida de Jesús (as), enviado en parte para aclarar las enseñanzas del Jesús histórico (as). En su libro Haqiqatul Wahi escribe que el término “hijo de Dios” es un término que Al’lah emplea en ocasiones para aquellos que son sus amados:

“Al’lah ha mencionado en el Sagrado Corán un dicho de los judíos, y ese dicho es ‘somos los hijos de Al’lah y Sus amados’. En este lugar, Al’lah no ha rechazado el término ‘hijos’ declarándolo como blasfemo, sino que afirma que, si ustedes son los amados de Dios, entonces ¿por qué les castiga? A partir de entonces, no vuelve a mencionar el término “hijos” en absoluto. De esto se entiende que en los libros de los judíos, los amados de Dios también eran llamados Sus hijos”.[4]

Conclusión

Así que, según la evidencia, el término “hijo de Dios” se utilizó en los Evangelios como un término cariñoso para demostrar el amor que Dios tenía por Jesús (as). No fue utilizado para demostrar su divinidad.


Referencias y Notas


[1] As significa Alaihis Salaam (la paz sea con él), una plegaria que los musulmanes ofrecen después de mencionar los nombres de los profetas.

[2] Theyers Greek Lexicon. STRONGS NT 5043: τέκνον

[3] Sunan Abi Daud, El Libro de los Alimentos, Capítulo: Comer con la mano derecha, Hadiz #3777

ادْنُ بُنَىَّ فَسَمِّ اللَّهَ وَكُلْ بِيَمِينِكَ وَكُلْ مِمَّا يَلِيكَ (سنن ابی داود، كتاب الأطعمة، باب الأَكْلِ بِالْيَمِينِ، حدیث ۳۷۷۷)

[4] Haqiqatul Wahi (La verdad sobre la revelación), Ruhani Jazain (Tesoros espirituales) vol. 22, pág. 67

خدا تعالیٰ نے یہودیوں کا ایک قول بطور حکایت عن الیھود قرآن شریف میں ذکر فرمایا ہے اور وہ قول یہ ہے کہ نَحْنُ أَبْنَاءُ اللَّهِ وَأَحِبَّاؤُهُ ؂ یعنی ہم خدا کے بیٹے اور اُس کے پیارے ہیں۔ اِس جگہ ابناء کے لفظ کا خدا تعالیٰ نے کچھ ردّ نہیں کیا کہ تم کُفر بکتے ہو بلکہ یہ فرمایا کہ اگر تم خدا کے پیارے ہو تو پھر وہ تمہیں کیوں عذاب دیتا ہے اور ابناء کا دوبارہ ذکر بھی نہیں کیا۔ اِس سے معلوم ہوا کہ یہودیوں کی کتابوں میں خدا کے پیاروں کو بیٹاؔ کرکے بھی پکارتے تھے۔ (حقیقة  وحی، روحانی خزائن جلد ۲۲،  صفحہ ۶۷)

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