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Convención musulmana en Alemania

Durante los próximos tres días el equipo de Review of Religions viaja a una de las convenciones musulmanas más grandes de Europa Oriental. No te pierdas aquí la cobertura informativa del evento.

Cuaderno de Bitácora

Durante los próximos tres días el equipo de Review of Religions viaja a una de las convenciones musulmanas más grandes de Europa Oriental. No te pierdas aquí la cobertura informativa del evento.

Día 1.

Son las 8 de la mañana del jueves 4 de Julio de 2019, y estoy a punto de embarcarme en un viaje intrépido a la vez que desconocido.
No soy la única que se embarca en esta aventura, son miles los que se unen a este viaje, procedentes de diferentes partes del mundo. América, Europa, Asia, África e incluso Oceania, con variedad de culturas y multitud de creencias; que se desplazan miles de kilómetros, con la finalidad de atender a un gran evento, que aseguran purifica el alma y el cuerpo.

Delante de mi, me esperan más de 800 kilómetros para ser cruzados y explorados, a través de 4 países, para llegar al destino seleccionado -Karlsruhe- en la profunda Alemania.
Comienzo mi viaje desde Londres, y tras cruzar el Canal de La Mancha, atravesamos Bélgica y Luxemburgo para entrar en Alemania, con motivo de la convención religiosa, que anualmente celebra la Comunidad Musulmana Ahmadía. Dicha comunidad, la cual posee el índice de crecimiento más alto dentro del islam, afirman ser diferentes y proclaman un islam pacifista y fraterno. (1)
¿Como es posible que el islam, a pesar de la negativa imagen que posee en la actualidad, pueda todavía ganar adeptos entre los europeos?

Esta convención a la que me dirijo, que en años anteriores alcanzó una afluencia de público de casi 40.000 personas, cuenta con la presencia del Califa, a quien los musulmanes consideran su líder supremo y espiritual. (2)
En los próximos días el equipo de Review of Religions participará en esta convención musulmana de escala internacional, y presenciaremos en primera persona los discursos, exhibiciones y charlas que ofrecen durante sus tres días de duración. Conoceremos a los asistentes y organizadores de este evento, y descubriremos qué hace que sea tan atractivo para decenas de miles de personas en todo el mundo.
Desde Karlsruhe informaremos sobre todo lo relacionado acerca de esta multitudinaria convención.
¡No te lo pierdas!

Día 2.

La convención de musulmanes de Alemania da comienzo con el primero de sus tres días de duración. El día abre con la sesión del viernes 5 de Julio, donde el Califa, líder espiritual de los musulmanes áhmadis, preside el evento. Al ser viernes, el día sagrado de los  musulmanes, todos se encaminan a la mezquita para escuchar el sermón del viernes y realizar la oración, que se conoce como Yuma. Y es el Califa en especial, quien pronunciará el sermón de hoy, el cual es escuchado y traducido a multitud de idiomas en todo el mundo. Para contemplar el discurso, me dirijo a una gran sala repleta de mujeres, de diferentes nacionalidades, culturas y creencias. Tomo asiento en la zona de traducción, donde comparto fila con mujeres procedentes de países de Europa, tales como Bosnia, Bulgaria, Holanda entre otros. Aquí me encuentro con Fareah, una joven musulmana alemana que colabora como voluntaria en la convención. Me comenta que esta convención es algo vital, ya que hoy en día las jóvenes generaciones no tienen presentes la fe de igual manera que las generaciones pasadas. Y ya que alimentamos nuestro cuerpo físico debemos a su vez alimentar nuestro alma; y dicha convención es necesaria para ello.

La sala es de dimensiones enormes y me atrevería a decir que alberga más de mil mujeres. Una de las paredes, al frente de la gran sala, está presente un sofisticado escenario, con una gran pancarta con símbolos árabes y frases en urdu y alemán. En el centro una gran frase en alemán resalta más que el resto, la cual dice:

Was der Islam meint? In Gott verloren zu sein!

Lo que se traduce como: ¿Qué significa islam? ¡Nos perdemos en Dios!
A simple vista, tal título, escogido para formar parte del principal panel que adorna el gran hall, puede que carezca de sentido, y por unos minutos intento reflexionar sobre cuál podría ser su verdadero significado. Pero una vez que el Califa, comienza su sermón, está frase adquiere otra dimensión y su significado se hace más evidente. En su discurso habla sobre los derechos que tenemos para nuestros semejantes, y de lo importante que es estar en paz con los demás dejando a un lado los rencores y las diferencias. Explica que los verdaderos musulmanes deben adoptar humildad, y ésa es la manera en la que podemos avanzar hacia Dios. Y pide que nuestros valores morales y espirituales deben pasar por un cambio revolucionario.

En resumen, hace un llamamiento en general a una mejora de nuestros actos los cuales crearán una atmósfera más pacífica y amena entre todos los seres humanos. Tras el sermón, las grandes pantallas siguen mostrando todo lo que acontece en la sala colindante donde se encuentra el Califa, quién se dispone a presidir los rezos de zuhur y asr, que son dos de los 5 rezos que los musulmanes realizan al día. Y ahí es cuando el evento adquiere una nueva dimensión. Todos los asistentes, tanto hombres como mujeres cada uno en sus respectivas  salas proceden a formar filas paralelas  y en cuestión de segundos, en el mismo tiempo que el Califa camina desde el escenario hasta el lugar determinado donde procederá a realizar los rezos, las filas están formadas perfectamente. Muchas de las invitadas no musulmanas que se encuentran en la sala, observan intrigadas lo que va a acontecer.

Los rezos dan comienzo y se puede escuchar los cánticos en árabe, la recitación del Sagrado Corán, que forman parte rutinaria de las oraciones islámicas. Cuando el Califa se postra, una de las fases de la oración, seguido por la multitud de musulmanes que están rezando detrás de él, se escucha un susurro, como un llanto apagado que proviene de la voz del Califa, mientras éste dice sus oraciones. El momento es sobrecogedor. El hecho de pensar que ese hombre, a quien los musulmanes áhmadis consideran el representante de Dios en la Tierra, está rezando y casi llorando postrado ante Dios, llena de emociones la sala en una manera casi indescriptible. Los rezos terminan y el Califa se marcha, dejando un ambiente cambiado y renovado. Mañana viene a la zona de las mujeres, desde donde pronunciará un discurso en especial para ellas, y entonces será nuestro momento de verle de cerca.

Por la tarde, dos expertos de la Comunidad Musulmana Ahmadía, pronunciaron dos discursos resaltando la importancia de mostrar cualidades morales elevadas. A su vez una serie de exhibiciones acerca del islam y otras religiones completan este primer e intenso día de la convención.

Día 3.

El segundo día de la convención anual comenzó con eventos simultáneos tanto en el salón de los hombres como en el de las mujeres. Los discursos en la sala de los hombres se centraron en el contraste entre el Corán y el pensamiento filosófico moderno; la fe en la sociedad actual; y ejemplos de personajes ilustres en el mundo religioso.

Por otro lado en la sala de las mujeres, varios discursos tuvieron lugar al mismo tiempo. Entre ellos la presidenta de las musulmanas áhmadis en Alemania habló acerca de la importancia de la modestia como valor primordial. Sobre las 12 del mediodía, Su Santidad el Califa y líder supremo de los musulmanes áhmadis, hizo su aparición en la gran pabellón de las mujeres desde donde se inició la sesión principal del sábado.

Tras la recitación del Sagrado Corán y un poema, el Califa premió a las estudiantes musulmanas con elevadas calificaciones en sus carreras universitarias, bachillerato o másteres. Estos premios, según me cuentan, son un reflejo de la importancia que el islam da a la búsqueda de conocimiento tanto para los hombres como para las mujeres.

Tras ello, el Califa da paso a su discurso en el que se dirige las mujeres. Habla de la importancia de la crianza compartida de los hijos por parte de madres y padres. Ensalza la igualdad entre hombres y mujeres dentro del islam, y explica que ambos obtendrán la misma recompensa de acuerdo a sus acciones realizadas en esta presente vida. Y concluye con un llamamiento a los padres de hoy en día, para que sean un ejemplo a seguir para sus hijos ya que esta es la única manera de poder eliminar la indecencia de las generaciones futuras, y elevar su educación moral.

Por la tarde, tuvo lugar un evento dedicado especialmente para los invitados no musulmanes que atienden a esta convención anual. El Califa esta vez pronunció su discurso en inglés, y trató el tema de la inmigración, ya que recientemente ha crecido los grupos radicales alemanes en contra de musulmanes. El Califa explica que la inmigración es algo esencial ya que sirve de apoyo de unas naciones a las otras. Por ejemplo en Alemania, debido a que su población está envejeciendo, se pueden enfrentar a una reducción de la mano de obra hasta en un tercio de la población.

Por lo tanto se necesitará mano de obra extranjera y es ahí cuando tenemos que ayudarnos unos a otros. Aunque por otro lado, los emigrantes poseen la obligación de integrarse en el país de acogida. A su vez trató la situación de alarma que hay en el mundo y los conflictos persistentes que existen entre diferentes países. El Califa ofrece una solución vital para tal situación: el camino hacia Dios Todopoderoso. Ya que esa es la única manera de alcanzar la Paz mundial y ello pondrá fin a los problemas que enfrentan a la humanidad en la actualidad. Tras el discurso, el Califa se reunió con delegaciones procedentes de los países árabes y con invitados de países africanos.

No te pierdas mañana la sesión de clausura, último día de esta convención anual de Alemania 2019.

Día 4.

La convención musulmana de Alemania de 2019 llega a su final. Hoy, domingo 7 de julio concluye el evento con la tercera sesión de este intenso y caluroso fin de semana, aquí en Karlsruhe. La sesión comienza a las 10 de la mañana, y con ello da inicio el primero de los discursos de la sesión de la mañana, pronunciado por los eruditos más distinguidos pertenecientes a la comunidad. El primero de ellos trata la importancia del recuerdo de Dios para conseguir la felicidad. Y es seguido por una segunda charla que expone las razones de porqué el califato es la única manera de proseguir de forma unida.

Recordemos que la Comunidad Musulmana Ahmadía, es la única agrupación dentro del islam que posee la figura del Califa, el sucesor del fundador de la Comunidad, que posee la hegemonía y lo convierte a su vez en líder espiritual de todos los musulmanes áhmadis a escala global.

Para concluir la sesión de la mañana, le toca el turno al presidente nacional de Alemania, un alemán de nacimiento y converso al islam desde hace más de 30 años.

Su discurso se centró en la evolución y el progreso de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Alemania. Dijo que al final de los años cincuenta, tan sólo existían dos mezquitas en todo el país, sin embargo en la actualidad cuentan con casi 70. Explicó la multitud de actividades que la Comunidad Ahmadía ha realizado en Alemania a lo largo de los años, las cuales han tenido una inmensa y positiva reacción en la sociedad alemana; tales como recaudación de fondos, donaciones de sangre, caminatas de caridad, campañas interreligiosas, etc.

Su voz se quebró por la emoción contenida cuando explicaba cómo los invitados a dicha convención de Alemania perciben el brillo de la espiritualidad que se deja respirar en el ambiente, y son testigos de las bendiciones del califato y de los muchos aspectos que caracterizan lo especial de esta comunidad.

En el descanso del almuerzo me encuentro con Heike Lutzin, una alemana que se convirtió al islam hace 30 años, y se considera musulmana de segunda generación ya que sus padres se convirtieron al islam cuando ella tenía 19 años. Heike trabaja activamente en la concienciación de las alemanas acerca de los prejuicios existentes sobre el islam, y me cuenta que es necesario romper esas ideas preconcebidas, y afirma es totalmente compatible ser musulmana a la vez que mantener tus raíces alemanas.

Tras la comida, todos los invitados, hombres y mujeres regresan a sus respectivas salas para participar en el momento cúspide de toda la convención.

El Califa se adentra en el gran pabellón de los hombres para realizar el ba’iat, lo que se traduce como el juramento de lealtad, que reafirma la fe de los musulmanes áhmadis dentro de la comunidad. Sentado en la parte delantera de la sala, sostiene en su mano izquierda el papel con el texto que va a pronunciar, y la otra mano la extiende en una mesa de pequeñas dimensiones que se encuentra frente a él. En ese momento, un número reducido de hombres que rodean este atril improvisado, ponen sus manos bajo la del Califa, a la vez que el intentan abarcarla bajo la palma de su mano.

Estos cinco hombres que rodean al Califa, ocupan a su vez la primera posición de las interminables filas que se extienden tras ellos, que se ramifican y llenan por completo el pabellón. Sentados en el suelo, posan su mano derecha en el hombro de quien se sienta frente a ellos, y así uno tras otro, crean lo que se asemeja a una cadena humana, y en esa posición, todos a la vez realizan el juramento de lealtad, conectados espiritualmente al Califa.

Las palabras de Su Santidad, que son repetidas a su vez por todos los áhmadis presentes, son un resumen las 10 condiciones del bai’at, a las que todo áhmadi tiene que adherirse. Entre ellas están la creencia en un solo Dios, la creencia en los profetas y la adhesión al califato, no como una sumisión, sino más como una bendición y la vía para poder obtener esa cercanía a Dios y ser recibidor de las incontables bendiciones que Dios ha prometido para quienes creen en Él y sigan Su religión.

En las grandes pantallas, se ven rostros de devoción, con lágrimas en los ojos, que reflejan esa espiritualidad que casi se palpa en el ambiente. Tras la ceremonia del biat, comienza la clausura del evento. Varios invitados ilustres pronuncian pequeños discursos, y hablan del positivo efecto que tiene la Comunidad Ahmadía en Alemania que colabora en la mejora de la sociedad en general. Remarcan el lema de los musulmanes áhmadis: “Amor para todos, odio para nadie” que, según afirma, sin duda ejemplifica la conducta de los musulmanes áhmadis.

Seguidamente Su Santidad, al igual que el día anterior, premia a los estudiantes que cuentan con las mejores cualificaciones en los estudios de bachillerato, universidad y doctorados, tanto a nivel nacional como internacional; en esta ocasión es para los hombres.

Jóvenes de Alemania, España, Finlandia, Holanda, Lituania, y otros países, suben al escenario y reciben el premio de las manos del Califa, en reconocimiento a su esfuerzo y en consonancia con la enseñanza islámica de la búsqueda del conocimiento.

Después el Califa se dirige al podio y pronuncia el último discurso de la convención de este año. Sus palabras dan un completo repaso a cómo los verdaderos musulmanes deben comportarse, siendo el ejemplo del Profeta Muhammad (sa), la figura a seguir para todos los musulmanes.

Un discurso que rompe muchos prejuicios que existen en la actualidad en relación al Profeta Muhammad (sa), a quien se percibe más como un líder de guerra y alguien que contrajo matrimonio con muchas mujeres sin control. Este discurso del Califa sin duda derroca muchas de estas ideas erróneas.

Su Santidad ha recogido multitud de momentos y ejemplos del Profeta Muhammad (sa), tales como el comportamiento ejemplar y el trato amable y respetable que tenía con los demás, especialmente con sus esposas.

Especialmente ha llamado mi atención, cuando Su Santidad ha enumerado las tareas domésticas que realizaba en casa. El Califa explicó que el profeta Muhammad (sa) solía lavar sus propias ropas, ir al mercado a escoger los productos, solía barrer el suelo, así como las tareas relacionadas con los animales, como los camellos o las cabras.

Sin duda un ejemplo que de ser seguido tanto por musulmanes como seguidores de otras creencias aliviaría muchas de las discusiones en los hogares de la actualidad. Sería imposible cubrir en este reducido artículo todos los puntos tan interesantes que el Califa trató en su discurso de casi una hora de duración. Por ello invitamos a los lectores a leer el discurso al completo, que publicaremos en nuestra página web en los próximos días.

La convención anual toca su final, con una audiencia de más de 40.000 personas, representando 102 países.

Gracias a los organizadores por este evento de grandes dimensiones, y por ofrecer tal ambiente, que remueve conciencias a la vez que  incrementa la espiritualidad que cada uno posee en nuestros corazones.

Espero que todos los asistentes hayan disfrutado y beneficiado de esta convención musulmana en Alemania de 2019.

Referencias:
1.https://en.m.wikipedia.org/wiki/Ahmadiyya
2. https://www.ahmadiyya-islam.org/es/comunicados-de-prensa/yalsa-alemania-2018/

María Isabel Losa
Editora adjunta The Review of Religions en español


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1 comentario

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  • Assalamu aleikum,

    con la Gracia de Dios pude asistir en la Yalsa en Alemania, y fueron unos dias tremendos de mucha emoción. Los mas impactante es la ceremonia del Baiat y ver entrar al jalifa. No se puede explicar en palabras. Eso hay que vivirlo, para sentirlo 🙂

    Importante por mencionar, que 1977 asistieron solo 250 personas en la Yalsa en Alemania y 42 años mas tarde la evolución que dio. Ahí tuvo que ayudar algo divino. No es posible que, por esfuerzos humanos, se consiga algo igual.

    Hacéis todos un buen trabajo. Seguír así!!!
    Un saludo desde Alemania.