Califato

Su Santidad es mucho más

Abogado y Periodista Colombiano, Jesús Gabalán R.

Salía de mi lugar de trabajo, los estudios de televisión del Canal 2 Telemar en Buenaventura, puerto del Pacífico de mi país Colombia, cuando recibí la llamada de mi amigo, Munir quien me dijo, quiero verte y presentarte a un amigo, acordamos vernos y horas más tarde fui presentado al Señor Imán Abdul Sattar, (Imán sinónimo de sacerdote), de la Comunidad Musulmana Ahmadía. Conversamos animadamente con este gran ser humano e importante directivo de la comunidad y terminamos nuestro encuentro invitándolo a mis programas de televisión.

Ahí nació nuestra amistad con el Imán Abdul, quien luego me invitara a Inglaterra y en Londres pudiera yo vivir una de las experiencias grandiosas de mi vida, empezando por asistir a la convención anual de la Comunidad Ahmadía, conocer centenares de miles de miembros de este grupo religioso, personas de diferentes partes del mundo, con dos características principales especialísimas. 1)Extraordinarios seres humanos y 2) magníficos seres espirituales, pacíficos y de profunda fe. Fueron días de observarlos orar, de detenerme en su cultura, de convivir con ellos, aprender mucho y de recibir múltiples atenciones.

Terminando la Convención fui sorprendido por mi amigo el Imán Abdul cuando me dijo, “mañana visitaremos a El Khalifa y podrás hablar con él”, el jefe máximo de la Comunidad Ahmadía, alguien como el Papa para los católicos. Imagínense estar cerca y poder hablar con quien se había dirigido en este evento a más de 30.000 personas y la cabeza de 200 millones de miembros de dicha comunidad.
Muy temprano estuvimos en las oficinas centrales de Londres, donde vive Mirza Masroor Ahmad(aba), la verdad mi corazón empezó a palpitar más rápido de lo normal y una emoción sin precedentes se fue apoderando de Mí, a medida que se aproximaba el instante de estar frente a el Khalifa. Y bien, llego el momento, se abrió una puerta y efectivamente fuimos recibidos otros siete colegas periodistas de América, mi amigo el Imán Abdul y yo en su oficina. Desde que llegué, la verdad no le quite la mirada de encima a este hombre, a este líder de la Comunidad Ahmadía. La paz que irradiaba, sus ojos, su tranquilidad, su santidad, su amor, todo lo que predicó en la convención lo demostraba ahí en sus comportamientos, en sus palabras, en sus gestos y estoy
seguro que todo esto que demuestra en su cotidianidad, lo siente. Qué coherencia, definitivamente un sabio, un ser de luz.
De principio a fin estuve extasiado y fue una de las experiencias más bellas de mi vida durante el año 2019, conocer, hablar y estrechar la mano de El Khalifa. La verdad su rostro y su sonrisa han quedado de manera indeleble en mi memoria y su recuerdo en mi corazón. Gracias Abdul, Gracias Khalifa.

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