Islam en América Latina Video Podcast

¿Existe la Magia?

Por Marwan Gill y Azhar Goraya

Resumen

Hay muchos musulmanes tanto como no musulmanes que creen en la existencia de la magia, que según RAE se define como, “Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.” El Corán explica que esta es una creencia muy antigua, y que los profetas fueron acusados de usar la magia para expandir su mensaje (28:37), y también que ellos habían perdido la razón debida a la hechicería (17:48).

Sin embargo, el Corán declara que no puede existir la magia en el sentido de un poder oculto que contravenga las leyes naturales que Él mismo ha creado y impuesto (35:44). Esto desmiente la creencia en el uso de amuletos u otras prácticas basadas en influenciar a otros con o ser protegidos de los efectos de la magia.

El verdadero significado de la palabra sihrun, que a veces se traduce como magia en el Corán, es el engaño; algo que se hace quedando dentro de las leyes naturales. El profeta Muhammad (sa) también lo entendió así, declarando que “en ciertos discursos existe sihrun (magia o engaño), y en la poesía hay sabiduría”. Es decir, que ciertos discursos son tan elocuentes que pueden cautivar o engañar a la gente.

Ciertas personas creen que la magia tiene su origen en los poderes ocultos de Satanás. El islam enseña que Satanás trabaja bajo el permiso de Dios, con el propósito de darle a los seres humanos la opción entre la maldad y la virtud. Satanás ni los espíritus que trabajan bajo él tienen poder de controlar a las personas, ni que su poder pueda ser utilizado por los seres humanos para perjudicar a otras.

Ciertos musulmanes creen que el relato del encuentro entre los magos y Moisés en el Corán, dónde los magos hicieron que sus cuerdas y bastones aparecieron ante la gente como si corrieron, demuestre la existencia de la magia. Sin embargo, esto solamente era un engaño de los ojos usando trucos que hasta hoy en día los magos usan.

Hay otros que citan el dicho del Profeta Muhammad (sa) que “la influencia del ojo es un hecho” para comprobar la existencia de la magia. Sin embargo, este dicho no comprueba la existencia del “ojo malvado”, sino que habla del efecto psicológico que una persona envidiosa pueda ejercer sobre otro en forma de “malas vibras”, que a veces afectan a las personas sensibles. Además, el dicho comprueba el efecto de las prácticas del mesmerismo o hipnotismo, que el Mesías Prometido (as) ha identificado con el término “Amalut Tirb”.  El Profeta Muhammad (sa) dijo que un remedio para el efecto del ojo es bañarse, ya que esto refresca la mente y ayuda en liberar a la persona de los pensamientos negativos.

Otro acontecimiento en la historia del islam que algunos citan es la supuesta hechicería que se hizo sobre el profeta Muhammad (sa) por algunos judíos, que le hizo olvidar algunas cosas. Sin embargo, el Corán niega la posibilidad de eso al decir que los que practican el engaño nunca van a triunfar (20:70), y que los profetas y gente piadosa en general siempre tendrán la protección de Dios (17:66).

De hecho, lo que pasó es que el Profeta Muhammad (sa) estaba extremadamente ocupado en esos días, y por lo tanto a veces olvidaba algunas cosas básicas en cuanto a los trabajos y responsabilidades domésticos, como suele pasar con cualquier persona. Los enemigos oyeron de eso y empezaron a sembrar rumores que el Profeta había sido puesta bajo el efecto de su magia, en un esfuerzo de desviar a los creyentes. El Profeta Muhammad (sa) fue informado por Dios de sus tramos y también como, para engañar a la gente, habían puesto una muñeca en un pozo vacío y decían que eso era la fuente de su falta de memoria. Así que hizo que se llenara ese pozo vacío con polvo para refutar sus alegaciones y poner fin a los rumores.

Los profetas no pueden ser afectados por estos tipos de trucos, ni hipnotismo o mesmerismo. Una vez un experto en el hipnotismo intentó hipnotizar el Mesías Prometido (as) y hacerle bailar frente una congregación, pero Dios le mostró al hipnotizador cuando estaba tratando de poner su efecto sobre el Mesías Prometido (as) un león que estaba a punto de atacarle. Se asustó tanto que corrió del lugar gritando. Luego se disculpó del Mesías Prometido (as) diciendo que no sabía que era una persona con un grado espiritual tan elevado.


Imágenes por Adila Ahmad

Añadir comentario

haga clic aquí para publicar comentario