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La Expiación: Irrazonable según la Biblia y el Corán

Por Yousaf Khan y Azhar Goraya



Resumen:

Según la doctrina cristiana, la manera de reconciliarse con Dios es a través de la expiación. La creencia consta en que Adán y Eva desobedecieron a su Creador. Génesis 3:16-19 dice que el resultado de esta desobediencia era la muerte física y también que las mujeres darían luz con dolor y los hombres tendrían que trabajar duramente para su sustento. La doctrina paulina añade que la muerte espiritual también era parte de las consecuencias. Dios, siendo justo, no pudo perdonar esta falta sin exigir un sacrificio de sangre. Todos los hijos de Adán heredaron su pecado original, corrompiendo la naturaleza del ser humano y haciéndoles atraídos imparablemente hacia el pecado. Así que Dios envió a su hijo Jesús, el único ser puro, para morir sobre la cruz en pago por las faltas de los seres humanos anteriores y futuros.

Hay muchas dificultades con este credo. Desde el punto de vista del sentido común, Si Dios es justo, ¿cómo y por qué castigará a la humanidad el día del juicio por el hecho que Adán haya cometido un solo pecado?, ¿Acaso la justicia de Dios acepta que algún inocente pueda ser castigado en lugar de un culpable?, ¿Cómo es que una sola persona puede ser castigada en lugar de mil millones de personas? Si la progenie de Adán era inocente de esta culpa, ¿por qué pasó de generación en generación? Además, si Jesús fuera su hijo literal, Entonces su madre sería un ser humano, y así de igual forma heredaría el pecado original (Job 25:4). Si Jesús realmente murió por los pecados de la humanidad, ¿por qué aún los cristianos siguen padeciendo las consecuencias?

Por su parte, el islam rechaza el dogma en diversas maneras:

Primero, dice que Dios puede perdonar los pecados sin exigir un sacrificio de sangre, ya que es el Clemente y Misericordioso. Ama perdonar, por eso es conocido como Al-Ghaffar, o él que perdona profusamente. Su justicia funciona bajo Su misericordia, no encima de ello. En 20:116, el Corán señala que Adán no cometió un pecado, si no que fue un error sin intención de pecar. Además, en 2:287 rechaza que los pecados puedan ser heredados, ya que esto sería más allá de la capacidad de alguien soportar. En 35:19, menciona que un ser inocente no puede tomar el lugar del culpable, ya que “nadie puede llevar la carga de otro”. También en 4:172, explica que Jesús no era el hijo de Dios literal, sino que Su mensajero humano.

Estudios basados en la Biblia también demuestran las inconsistencias en esta creencia.

En Números 14:19-20, Dios dice que ha perdonado los pecados de los israelitas según la plegaria de Moisés. En Isaías 44:2, menciona que “He disipado como una densa nube tus transgresiones”. Deuteronomio 24:16 rechaza el concepto de que el inocente pueda tomar el lugar del culpable en padecer el castigo. Dice “Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.”. Jesús en Mateo 16:27 dijo algo similar: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.”

Como podemos ver en Lucas 1:5, Zacarías y Elizabeth son etiquetados como “justos delante de Dios” e “irreprensibles en todos los mandamientos de ordenanzas de Dios”.  Así que la idea de que Jesús era la única persona pura entre la humanidad no tiene apoyo. El Antiguo Testamento menciona muchas personas puras, como Noé, “un hombre justo, perfecto” (Génesis 6:9), y Job, quién “era intachable, recto, temeroso y apartado del mal” (Job 1:1).

En Mateo 9:1-7, Jesús perdona un paralítico de sus pecados. Esto demuestra que su muerte sobre la cruz no era necesario para la salvación, ya que Dios pudo haber perdonado las personas sin exigir un sacrificio. Jesús demostró que no quería morir sobre la cruz, ya que según Mateo 26:39 estaba orando toda la noche anterior de la crucifixión con las palabras “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa”. Sobre la cruz declaró “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46).

Así que, desde varias perspectivas, el dogma de la expiación del pecado original no puede ser válido.


Imágenes por Sadaf Ahmed

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