El Santo Profeta Muhammad Islam Política

¿Qué nos enseña el islam sobre la política?

En el presente artículo les presentamos las enseñanzas universales y atemporales que presenta el islam para garantizar una forma de gobierno justa y equilibrada, para todos los ciudadanos de cualquier tipo de sociedad. Dichas bases están recogidas tanto del Sagrado Corán como en los dichos y ejemplos del Profeta Muhammad (sa) , las cuales marcaron un antes y un después en la política y en las formas de liderazgo.

Por Imam Attaul Ghalib, Bolivia

En la actualidad el mundo se encuentra dividido por diferentes bloques políticos e
ideológicos. Las sociedades en Sudamérica, a su vez, reflejan esta división, y se encuentran
principalmente entre dos polares políticos: el bloque capitalista y el socialista.

El día 20 de octubre de 2019 fue el día que tornó el futuro de Bolivia. Los bolivianos
acudieron a las urnas con el ánimo de votar por su próximo presidente, pero desconocían
que esta fecha marcaría el inicio de una serie de conflictos y cambios políticos dentro del
país. A su vez sería el punto de partida del aumento de la división política y social de la
nación. El iceberg de estos conflictos internos se alcanzó cuando el presidente Evo Morales
tuvo que renunciar y abandonar el país.

Este artículo, no está escrito con el ánimo de analizar o criticar las diferentes ideologías
políticas, ni tampoco para comentar sobre ciertos hechos políticos o eventos que tuvieron
lugar. Si no, más bien el objetivo de estas líneas son para presentar las enseñanzas islámicas
con respecto a los sistemas de gobierno, así como sus recomendaciones para los líderes,
aquellos que poseen cargos, o para los procesos de elección de funcionarios.

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En primer lugar, es importante entender que el Sagrado Corán afirma ser un libro sagrado
no únicamente para el pueblo de Arabia de aquella época, sino para todos los pueblos y
para todas las épocas. P or lo tanto, las enseñanzas del Corán no son específicas de un lugar
o tiempo en particular, sino que son aplicables a medida que cambien las circunstancias. Es
por eso que Dios, en Su Infinita Sabiduría, no dejó instrucciones específicas sobre cómo
desarrollar una forma en particular de gobierno, sino que nos informó sobre ciertas pautas
que cada gobierno debe implementar de acuerdo con las necesidades y circunstancias de
ese determinado momento.

Sin un sistema político específico

Ningún sistema político en particular se menciona en el islam como único sistema válido,
por encima de todos los demás. El Sagrado Corán habla de un sistema democrático donde
los gobernantes deciden sus acciones a través de la consulta.

El cuarto Jalifa (ra) de la Comunidad Musulmana Ahmadía escribe en su libro, ” El islam y su
respuesta a las cuestiones actuales ” que:

“ La democracia no se ha desarrollado lo suficiente para alcanzar el nivel de gobierno que se
corresponde con la visión política definitiva de la democracia ni siquiera en las naciones más
avanzadas del mundo. Con el ascenso del capitalismo y la construcción de una maquinaria
extremadamente poderosa en los países capitalistas, no se pueden llevar a cabo en ninguna
parte elecciones verdaderamente democráticas. Si se añade a esto el problema creciente de
la corrupción, y el surgimiento de la mafia y otros grupos de presión, puede concluirse con
certeza que la democracia no está en manos seguras ni en los países más democráticos del
mundo. Entonces, ¿cómo puede ser apropiada en el Tercer Mundo? Por tanto, afirmar que
las democracias occidentales pueden prevalecer en países africanos, asiáticos o
sudamericanos o en los así llamados países islámicos del mundo, sería equivalente a hacer
una declaración vacía e irreal. Desde mi punto de vista, las enseñanzas islámicas no
rechazan ningún sistema político del mundo: el islam lo deja a la elección de la gente y a las
tradiciones establecidas históricamente que prevalecen en cualquier país. En lo que el islam
pone énfasis no es en la forma de gobierno sino en cómo se debe conducir el gobierno. Con
tal de que un sistema de gobierno se ajuste al ideal islámico en el cumplimiento de la
confianza que se debe a los ciudadanos, los distintos sistemas de gobierno, como el
feudalismo, monarquía, democracia, etc., pueden adecuarse al islam. ”
[1]

Los asuntos deben decidirse con “consultas mutuas”

A pesar de que el islam no promueve un sistema político en particular, el islam indica que
cualquier gobierno, debe llevarse a cabo a través de “consulta mutua”. Por lo tanto, de
alguna manera, el islam promueve una forma de democracia donde los asuntos se deciden
mediante consultas y sus líderes son elegidos por el pueblo. Aunque, a su vez, no obliga a
una forma específica de consulta. El Sagrado Corán instruyó al Santo Profeta (sa) a que
consultase en asuntos administrativos a sus compañeros:

“ Y por la gran misericordia de Al’lah has sido amable con ellos; y si hubieses sido rudo y desconsiderado, ciertamente se habrían apartado de ti. Perdónalos, pues; pide el perdón para ellos y consúltales en asuntos importantes; y cuando estés decidido, pon tu confianza en Al’lah. En verdad, Al’lah ama a quien pone en Él su confianza.” [2]

En este versículo, el Sagrado Corán no solo ordena consultar, sino que también nos indica
una regla de oro en tema de liderazgo; y es que uno debe hacer uso del amor y de la bondad
en lugar del miedo.

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Durante el tiempo del Jalifa Umar (ra) , segundo sucesor del Profeta Muhammad (sa) , también se estableció un órgano de consulta. Hoy, en términos seculares, los parlamentos y el congreso
son otra forma de esta “consulta mutua”. En la infancia de la democracia occidental, en la
antigua Grecia, este asesoramiento u opinión se realizó de manera diferente. Del mismo
modo, en el futuro, a medida que evoluciona la democracia, puede que adopte nuevas
formas de consulta o asesoramiento.

El islam, a su vez, permite que esta evolución tenga lugar mientras se observe el principio
dorado de la consulta mutua.

La justicia es la base de cualquier sociedad


El Sagrado Corán dice:

“ En verdad, Al’lah os ordena permanecer en la justicia y dispensar un trato amable, y dar como se da a los parientes; y prohíbe la obscenidad, la maldad manifiesta y la transgresión. Él os exhorta para que caigáis en la cuenta. “ [3]


En este versículo, Dios Todopoderoso no solo ordena justicia sino que también otorga a las
personas sus derechos, y les instruye a servir a la humanidad como si fueran en verdad
miembros de su propia familia o parientes cercanos. De esa manera, Dios prohíbe en este
versículo, todo lo que es incorrecto o lo que podría conducir a la rebelión y al caos dentro
de la sociedad.

Votar es una responsabilidad sagrada

El Sagrado Corán ordena:

“ En verdad, Al’lah os ordena devolver lo depositado a sus propietarios y que, cuando juzguéis entre hombres, lo hagáis con justicia. ¡Ciertamente es excelente aquello a lo que Al’lah os exhorta! Al’lah es quien todo lo oye y todo lo ve. “ [4]

En este versículo del Sagrado Corán, Dios nos recuerda la importancia de la justicia como se
mencionó en el punto anterior. Pero además, el Sagrado Corán menciona que el voto es
como una confianza sagrada que nos ha sido dada, y esta confianza debe cumplirse con el
temor de Dios en nuestros corazones.

Ninguna democracia puede sobrevivir a menos que los derechos de voto de las personas
sean considerados como algo muy precioso y valioso. Pero al mismo tiempo, ninguna
democracia puede sobrevivir a menos que la gente use este derecho sagrado de manera
justa.

Su Santidad Mirza Masroor Ahmad (aba) , el Jefe Supremo de la Comunidad Musulmana
Ahmadia explicó este punto de la siguiente manera:

“ Cuando se trata de elecciones o nominaciones, una persona no debe votar automáticamente por su aliado o miembro del partido, sino que debe considerar quién es el más cualificado y adecuado para la tarea en cuestión. A partir de entonces, aquellos que son elegidos y entregados las llaves al gobierno o al poder deben ejercer sus deberes con honestidad, integridad y justicia. Esta enseñanza es el modelo de democracia que el islam defiende.” [5]

Su Santidad (aba) continuó:

“Este debería ser el principio rector al votar por individuos o por políticas particulares, en lugar de simplemente seguir las líneas del partido o las relaciones personales. ” [5]

Cada segmento de la sociedad debe cumplir sus roles de liderazgo para que la sociedad
funcione como un todo.

En una narración de El Santo Profeta del islam (sa) , dice:

“ Cada uno de ustedes es un pastor y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño. El emir (gobernante) que está sobre el pueblo es un pastor y es responsable de su rebaño; un hombre es un pastor a cargo de los habitantes de su casa y él es responsable de su rebaño; una mujer es una pastora a cargo de la casa y los hijos de su esposo y ella es responsable de ellos; y el esclavo de un hombre es un pastor a cargo de la propiedad de su amo y él es responsable de ello. Entonces, cada uno de ustedes es un pastor y cada uno de ustedes es responsable de su rebaño . ” [6]

Este dicho explica claramente que para cualquier sociedad funcional, todos los aspectos de
la comunidad deben trabajar mancomunadamente.

Según el islam, un líder debe ser consciente y responsable de las necesidades de su pueblo.
Muchas sociedades fracasan porque el gobernante, perteneciente a la clase alta, no aprecia
ni comprende las necesidades de las clases baja de la sociedad. Incluso si son conscientes,
no tienen en cosideración las situación de estos habitantes.

A continuación presentamos un ejemplo de los inicios del islam, para explicar cómo un
gobernante islámico no solo debe ser consciente de las necesidades de su pueblo, sino que
a su vez extremadamente importante, su responsabilidad personal a la hora de satisfacer las
necesidades de su nación.

Una vez, Umar (ra) , el segundo Jalifa del islam, pasaba por una calle en un suburbio de Medina por la noche. Era su costumbre caminar por las calles de incógnito para así observar por sí mismo la situación de las personas que estaban bajo su autoridad. Durante su paseo, pudo escuchar los gritos de lamento de unos niños procedente de uno de los hogares. Tras
investigar que era lo que estaba sucediendo, fue informado de que se trataba de tres niños
sentados frente al fuego, donde su madre estaba cocinando algo en en una olla al fuego. La
madre explicó: ‘Mis hijos tenían hambre. No tengo nada para alimentarlos. Puse la olla en el
fuego para así consolarlos. Pero solo he puesto un poco de agua y algunas piedras dentro,
para hacerles creer que hay los alimentos.” Con profundo dolor y angustia, el Jalifa Umar (ra)
regresó de inmediato a su sede de gobierno. Él mismo adquirió un poco de harina,
mantequilla, carne y dátiles y los puso en una bolsa. Le pidió ayuda a un esclavo que estaba
cerca, para que le ayudará a colocar la bolsa en la espalda. El esclavo, sorprendido, le
preguntó a Umar (ra) por qué quería llevarlo él mismo y le sugirió que le permitiera llevar el
peso por él. Umar (ra) respondió:

“Sin duda puedes llevar este peso por mí hoy, pero ¿quién
cargará con mi carga el Día del Juicio?”
[7]

Con esto, quiso decir que en el Día del Juicio, el esclavo no podría responder en el nombre
de Umar ra sobre cómo desempeñó sus responsabilidades. Ya que cada uno responderemos
por nuestras acciones nosotros mismos. Por eso, deseó realizarlo él mismo, ya que sentía
que todo lo relacionado con el pueblo y sus asuntos, eran su responsabilidad y una
confianza que tenía que honrar o sobrellevar.

Es imposible que el jefe de cada gobierno emule físicamente lo que hizo Umar (ra) , pero tanto
en espíritu como en actitud, Umar ra sigue siendo un excelente modelo. Este es el espíritu
que deben seguir las sociedades modernas en todas sus cuestiones. Si los gobiernos son
conscientes ante la causa y el sufrimiento de la gente, entonces, incluso antes de que la
gente comience a expresar su dolor y sensación de privación, los que tienen autoridad
deberían verse obligados a tomar medidas correctivas, no debido a las demandas del miedo,
sino gracias a la voz impulsora de su propia conciencia.

Características de un gobernante

Para concluir, a continuación presentamos algunas citas del Santo Profeta (sa) que demuestran
lo que se espera, no solo de los gobernantes musulmanes, sino de cualquier individuo en
una posición de liderazgo:

  • “ Facilite las cosas a la gente (en relación a los temas religiosos) y no dificulte las
    cosas para ellos; dé buenas noticias y no les hagas huir .” [8]
  • “Comed, entregad en caridad y vestid con buenas prendas, mas absteneos de la extravagancia y el orgullo”. [9]
  • “ Haz que tu carácter sea excelente para la gente .” [10]
  • “ El líder de una nación es su sirviente .” [11]
Sobre el autor:

Attaul Ghalib se graduó en la universidad de teología islámica (Yamia Cánada) en 2013. En 2014, fue enviado como teólogo islámico a Bolivia, donde actualmente sirve en la actualidad, como imam para la Comunidad Musulmana Ahmadía.

Referencias:
  1. Su Santidad, Mirza Tahir Ahmad, Jalifatul Masih IV, ” El islam y su respuesta a las cuestiones
    actuales” (Surrey: Islam International Publications Ltd, 1992), 212
  2. Sagrado Corán, Capítulo 3, V. 160
  3. Sagrado Corán Capítulo 16 V. 91
  4. Sagrado Corán, Capítulo 4, V. 59
  5. Discurso “Justicia en un mundo injusto” de Su Santidad Mirza Masroor Ahmad (aba) (el 31 de
    Octubre 2016 en Canada.)
  6. Sunan Abi Dawud 2928
  7. “Umar Farooq”, Rashid Ahmad Chaudhry pag.39.
  8. Sahih al-Bukhari: 69, Book 3, Hadith 11
  9. Sunan An-Nasaa’ee: nº 2560
  10. Muatta- Book 47, Number 47.1.1
  11. Kanzul Amal, nº 1515.

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