El líder de la Comunidad Musulmana Ahmadía advierte del crecimiento de las hostilidades mundiales y el riesgo de una guerra nuclear desastrosa

“A medida que las rivalidades fermentan y los odios se afianzan cada vez más, nadie puede predecir dónde nos llevarán esos problemas o cuán horrorosas serán las consecuencias.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad, el Jalifa del islam, insta a las naciones a trabajar juntas para desarrollar una paz sostenible en el mundo.

El 9 de marzo de 2019, el Líder  Mundial de la Comunidad Musulmana Ahmadía, el Quinto Jalifa (Califa), Su Santidad, Hazrat Mirza Masrur Ahmad pronunció el discurso principal en el XVI Simposio Nacional de la Paz organizado por la Comunidad Musulmana Ahmadía del Reino Unido.

El evento se llevó a cabo en la mezquita Baitul Futuh en Londres con una audiencia de más de 1000 personas, incluidos 700 dignatarios e invitados de 30 países, entre los que se encontraban ministros, embajadores de estado y miembros del Parlamento.

Durante el evento, Su Santidad entregó al Dr. Fred Mednick, fundador de Teachers Without Borders (Maestros sin fronteras), el Premio Ahmadía para el Avance de la Paz en reconocimiento a sus esfuerzos para brindar acceso sin restricciones a la educación en algunas de las partes más deprimidas del mundo.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad comenzó su discurso afirmando que la Comunidad Musulmana Ahmadía nunca renunciará a sus esfuerzos para promover la paz y la justicia en el mundo.

Su Santidad advirtió que las rivalidades entre las naciones eran cada vez mayores  y que las nuevas líneas de conflicto que estaba surgiendo podrían tener consecuencias desastrosas.

Su Santidad destacó que una guerra nuclear no es una posibilidad remota o lejana, sino una amenaza creciente que ya no puede descartarse ni ignorarse.

Mencionó una serie de catalizadores apremiantes, incluidas las tensiones entre las potencias nucleares, los conflictos y las guerras de poder en el Medio Oriente, el nacionalismo de extrema derecha, los sentimientos contra la inmigración, las frustraciones económicas y el aislacionismo, y que continúan empujando a las naciones hacia la guerra nuclear y la destrucción global.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad advirtió sobre la catastrófica destrucción nuclear que ocurriría si las naciones no mostraban tolerancia o no se esforzaban por romper las causas de la división entre ellas.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad dijo:

    “Si hay una guerra nuclear, no solo estaremos destruyendo el mundo hoy, sino que también dejaremos un rastro duradero de destrucción y miseria para las generaciones futuras. Por lo tanto, debemos hacer una pausa y reflexionar sobre las consecuencias de nuestras acciones. No debemos considerar como insignificante ningún problema o conflicto, ya sea dentro de un país o a nivel internacional.”

Al comentar sobre la escalada de tensiones entre las naciones, Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad dijo:

    “Durante el pasado año, Estados Unidos afirmó con cierto grado de confianza que estaba cerca de lograr un histórico acuerdo de paz con Corea del Norte, pero en los últimos días ha quedado claro que no se ha logrado nada sustancial.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad continuó diciendo:

    “En los últimos días, el mundo ha sido testigo de una repentina escalada de tensión entre India y Pakistán. Ambos países son potencias nucleares y ambos han establecido alianzas con otras naciones, ya sea abiertamente o en secreto, lo que significa que las posibles consecuencias de una guerra serían extensas y de gran alcance.”

Su Santidad declaró que las naciones están utilizando los conflictos en el Medio Oriente como una herramienta para ampliar su dominio al construir alianzas e iniciar nuevos conflictos.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “Por un lado, Rusia y Turquía se están alineando, mientras que, por otro lado, Estados Unidos y Arabia Saudita se están uniendo, incrementando la presión sobre Irán y buscando nuevas sanciones contra ellos. Los expertos políticos han expresado abiertamente que el objetivo de estas naciones es dominar el Medio Oriente.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró, además:

    “Una y otra vez, hemos visto ejemplos de países que han intervenido en naciones devastadas por la guerra o han brindado ayuda a los países necesitados con el pretexto de traer la paz, pero han atado cuerdas que les permiten tomar el control de los recursos del país más débil. En lugar de contentarse con su propia riqueza, los países poderosos buscan hacer valer su control sobre las naciones más débiles.”

Su Santidad citó a Siria como un ejemplo de una guerra que había causado una miseria sin fin y que ha quedado en estado precario.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “Durante casi una década, Siria ha sido devastada por derramamientos de sangre y ha quedado destrozada. Se dice que la guerra civil está llegando a su fin, pero, ¿qué se ha logrado en la última década, excepto la muerte de cientos de miles de personas inocentes y el desplazamiento de millones de personas más? Nada positivo ha emergido, y el futuro sigue siendo incierto y precario a medida que aumentan las tensiones entre las naciones que tienen sus propios intereses creados vinculados al futuro de Siria”.

Mencionó que aunque estas naciones intentaron derrotar a grupos extremistas como Daesh en el Medio Oriente, en realidad solo han permitido que sus odiosas enseñanzas se extiendan más.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “Se dice que el grupo terrorista Daesh está al borde del colapso y que su llamado Jalifato está terminado. Sin embargo, los expertos también advierten que, aunque Daesh ha perdido su territorio, su ideología de odio persiste y los miembros que han sobrevivido ahora se están dispersando, pero podrían eventualmente reagruparse y perpetrar ataques en Europa o en cualquier otro lugar.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad también enfatizó que el auge del nacionalismo continúa haciéndose evidente y que los partidos de extrema derecha están ganando popularidad a nivel mundial. Explicó que una razón central que sustenta la popularidad de la extrema derecha ha sido la inmigración generalizada.

Su Santidad explicó además que el resentimiento proviene de la creencia de que los ciudadanos indígenas existentes están siendo estafados para financiar y apoyar a los inmigrantes. Proporcionó una solución a largo y corto plazo para resolver este problema urgente.

Al explicar la solución a largo plazo, Su Santidad declaró:

    “La solución a largo plazo a la crisis de inmigración tiene que ser establecer la paz en países devastados por la guerra y ayudar a la gente local, que se ha visto obligada a soportar vidas de miseria y peligro, a vivir en paz”.

Discutiendo la solución a corto plazo, Su Santidad declaró:

    “En el corto plazo, donde los refugiados o solicitantes de asilo llegan a Occidente debido a las condiciones políticas o religiosas que prevalecen en sus propios países, deben ser tratados con dignidad y respeto. Al mismo tiempo, cualquier apoyo que se les brinde no debe ser a expensas de los ciudadanos existentes. Se debe alentar a los inmigrantes a conseguir empleo lo antes posible, en lugar de vivir de las ayudas por largos períodos. Deben trabajar duro, tratar de sostenerse con sus propios pies y contribuir positivamente a su nueva sociedad. De lo contrario, si son financiados continuamente por el dinero de los contribuyentes, inevitablemente se generarán quejas.”

Además, Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró que creía que la causa subyacente de la mayor parte del resentimiento en la sociedad suele ser la frustración económica y financiera y que esto inevitablemente conduce a la propagación de la islamofobia y la xenofobia.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “Ciertos grupos se aprovechan de tal ansiedad al culpar a los inmigrantes o a los seguidores de la religión e incitar sentimientos de odio hacia ellos. Por lo tanto, se ha desarrollado la idea en Europa de que los asiáticos, los africanos y especialmente los inmigrantes musulmanes son una amenaza para la sociedad. En los Estados Unidos, existen temores similares con respecto a los musulmanes y también a los hispanos que buscan ingresar al país a través de México.”

Su Santidad explicó que la causa raíz de la frustración y la hostilidad resultante, ya sea en Oriente o en Occidente, es la injusticia económica, por lo que es esencial que se haga un esfuerzo concertado para salvar la brecha económica entre las naciones y su gente.

Afirmó que si esos países, que han sido centros de guerra o división, pueden prosperar económicamente, ya no albergarán frustraciones u odios a otras naciones. Tampoco su gente se verá obligada a emigrar.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad también abordó la incertidumbre y la ansiedad generalizadas en el Reino Unido con respecto al Brexit y la futura relación del Reino Unido con la Unión Europea.

Su Santidad mencionó que ya dejó muy en claro sus puntos de vista sobre el Brexit durante un discurso en el Parlamento Europeo en 2012, cuando afirmó que la fuerza de Europa reside en permanecer sólidamente unidos y juntos.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “En mi discurso hace siete años, me centré en la importancia de eliminar los temores del público sobre la inmigración y enfatizar los beneficios de la unidad. Sin embargo, las preocupaciones de las personas no se abordaron adecuadamente y, por lo tanto, cada vez más, las personas en toda Europa han llegado a cuestionar los beneficios de la Unión Europea … Por lo tanto, donde yo había esperado una mayor unidad en Europa, los últimos años han sido testigos de una mayor división y agitación.”

Al citar las enseñanzas islámicas para ofrecer una solución a esta agitación, Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad declaró:

    “El punto de vista islámico es que la paz se puede lograr mejor a través de la unidad. Sin embargo, lamentablemente, en lugar de unirnos, buscamos la separación y priorizamos nuestros intereses individuales sobre los intereses colectivos del mundo. Creo que tales políticas socavarán la paz y la seguridad del mundo, y ya lo están haciendo.”

Al explicar cómo las enseñanzas islámicas brindan paz al mundo, Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad dijo:

    “Para obtener una descripción precisa del gobierno y el liderazgo islámicos, debemos mirar hacia la era del Fundador del Islam, el Santo Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él). Después de que el Santo Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) emigrara a la ciudad de Medina, formó un pacto con el pueblo judío, mediante el cual los musulmanes y los ciudadanos judíos debían vivir juntos en paz y con un espíritu de simpatía mutua, tolerancia y equidad.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad continuó:

    “El pacto demostró ser una magnífica carta de derechos humanos y gobierno y aseguró la paz entre las diferentes comunidades que vivían en Medina. Según sus términos, todas las personas, independientemente de su fe u origen étnico, estaban obligadas a respetar los derechos de los demás. La libertad de creencia y la libertad de conciencia fueron piedras angulares de ese tratado.”

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad concluyó su discurso orando por la paz a largo plazo del mundo.

Su Santidad, Mirza Masrur Ahmad oró:

    “Que Al-lah el Todopoderoso permita que surja la verdadera paz y que las largas sombras de guerra y conflicto que se ciernen sobre nosotros sean reemplazadas por cielos azules de paz y prosperidad. Rezo por el fin de las frustraciones y las privaciones que han perturbado las vidas de innumerables personas y han encendido guerras e injusticias devastadoras en todo el mundo […] Rezo para que mostremos tolerancia entre las creencias y costumbres de los demás y valoremos la diversidad dentro de nuestras sociedades. Rezo para que veamos lo mejor de la humanidad y utilicemos las fortalezas y habilidades de unos y otros para construir un mundo mejor para nuestros hijos y para cultivar una paz duradera en la sociedad.”

Antes del discurso principal, Rafiq Hayat, Presidente Nacional de la Comunidad Musulmana Ahmadía, pronunció un discurso de bienvenida.

Posteriormente, el Reverendísimo Kevin McDonald, Arzobispo Emérito de la Archidiócesis Católica Romana de Southwark, dio las gracias a la Comunidad Musulmana Ahmadía por su firme determinación en la promoción de la paz.

El Reverendísimo Kevin McDonald dijo:

    “Esta iniciativa es bastante inusual, diferente e imaginativa, y reúne a personas de diferentes religiones, diferentes fes, personas del sector público y privado, personas de diferentes ámbitos de la vida para reflexionar sobre la paz, porque la paz es un problema para todos nosotros […] Agradezco a la Comunidad Ahmadía la llamada de atención sobre la centralidad de la paz, por invitar a personas de diferentes credos y normas a unirse. Espero que podamos unirnos en torno a esta convicción de que solo puede haber paz suficiente en el mundo si hay paz dentro de nosotros”.

Al aceptar el Premio Ahmadía por el Avance de la Paz, el Dr. Fred Mednick, fundador de Teachers Without Borders (Maestros sin fronteras), dijo:

   “Con este premio, Su Santidad, la Comunidad Ahmadía ha escuchado la voz del maestro y ha escuchado la canción de los maestros […] Solo puedo decir aquí hoy, honrado por la hospitalidad, la calidez y la apertura de esta comunidad, [que] es un honor especial recibir este premio; haremos todo lo posible, Insha’Al-lah [que Dios quiera] , para llegar a todos los maestros que podamos en este planeta e incluso a más maestros y niños en esos pequeños lugares de la Tierra”.

El evento concluyó con una oración silenciosa dirigida por Su Santidad.

Tanto antes como después del procedimiento, Su Santidad se reunió personalmente con varios dignatarios e invitados y celebró una conferencia de prensa con periodistas y miembros de los medios de comunicación.

También puedes escucharlo en online aquí.

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